jueves, 8 de mayo de 2014

Entrada 4: Texto con hipervínculo

Continuamos ahora hasta cabo Ortegal, donde está situado uno de los faros más fotografiados de la zona. Su importancia contrasta con la sencillez de la torre cilíndrica pintada de blanco y rojo. Varias son las razones de su fama, pero lo que más destaca en este paisaje son los “Aguillóns”, unas grandes rocas que emergen fieras cerca del cabo y contra las que las olas baten con fuerza, sobre todo en los días de temporal, convirtiéndose en un espectáculo impresionante y de descomunal potencia. A su derecha se extiende la ría de Ortigueira con sus tramos de acantilados y de playas.
La belleza de este lugar, donde el viento intentará jugar con vosotros, merece otro momento de inspiración, mirando al mar antes de seguir hacia la pequeña capilla de San Xiao de Trebo. Desde el recinto del templo, una senda permite el recorrido a pie hasta la villa pescadora de Cariño. Si os coincide estar por esta zona a la hora de almorzar, no os perdáis la oportunidad de degustar un delicioso guiso de raya o un revuelto de erizos y algas, productos típicos de la gastronomía local que os inundarán con el sabor salado de la salitre. En días laborables, encontraréis abiertas fábricas de conservas artesanales de las que podréis llevaros un delicioso y sabroso pedacito de mar.

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